Una inhóspita rutina que nos alcanza en su frió penetrante. Cuerpo olvidado, conviviendo con la perdición del abandonó.
Edificio de sensaciones traicionadas. Ladrillos sufriendo la orfandad de la
intemperie, cemento reseco en su propia desolación y arena ennegrecida por el
paso de un tiempo oxidante. Qué es sino una existencia sin abrazos?
miércoles, 15 de agosto de 2018
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
El Templo permanece intacto. Ni Menem, ni el liberalismo cipayo de Macri y sus amigos, pudieron derribar sus viejos muros que resisten. Ni s...
-
Necesito escribir. El deseo de jugar con letras y palabras quiere superar mi decisión de no hacerlo. Lucha interna. La realidad me extirpa a...
-
Pasando muy cerca. Hasta pudiera rozarte. Pero la distancia, aun siendo tan leve, es suficiente para que las horas separen nuestros cruces ...
-
Quiero escribir. Jugar con el lenguaje. Anudar palabras. Entretejer imágenes visuales y afectivas desde las letras, los puntos, los silencio...
No hay comentarios:
Publicar un comentario