Salvo en mi lejana y mítica infancia, nunca quise ser militar. Sin
embargo, la existencia por momentos obliga. Hay momentos en que siento ser el
general de mi propio desfile de dolor. Absorto, contemplo mis tiempos como si
fueran ejércitos de amargura desfilando por una efímera eternidad sin sentido.
miércoles, 12 de febrero de 2020
miércoles, 11 de diciembre de 2019
El grito: "una moneda, una moneda, por favor!”, hiere mí ya frágil
resistencia al exterior y sus miserias. Un colectivo completo, ruidoso y el
movimiento insaciable de Plaza Once, no hacen más que seguir desnudando el sin
sentido del devenir humano. Sin dudas, no tengo un buen día. Pero
tampoco sucede nada extraordinario. Sólo existo.
sábado, 9 de noviembre de 2019
Atardece.
Nuestros cuerpos se doblan, se funden en movimientos de ajedrez nunca
aprendidos. Las miradas, traviesas, se cruzan, se juntan, se desvían. Los
labios, no pueden ni quieren ignorarse, se buscan. El seductor juego
del amor, permanece como hace siglos. En su infinita permanencia, le damos
nuestra única forma.
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