Hoy salí del Colegio de "día". Pero, ya en Valentín Gómez, la realidad se fue transformando en "noche" cerrada. El juego de luces y sombras era maravilloso y poético. De pronto, parecía que el mundo todo había viajado a otro tiempo, a otra dimensión. Ya cerca de la librería, comenzó ese viento repentino que anuncia la tormenta. Fue una sensación hermosa de cambio de temperatura y olores. Con las primeras gruesas gotas, llegue a mi refugio de todos los viernes.
miércoles, 15 de octubre de 2025
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