La ciudad se mueve a mí
alrededor. Como si ella estuviera viajando y no yo. Aumenta nuestra distancia y
logra que mi cuerpo denuncie tu falta. Todavía el tuyo perdura y es claro a mi
mente. Mi tiempo actual se cruza otra vez con ese espacio del pasado, que ahora
es presente. Aquel que horas antes me acercaba a tu presencia y me inspiró
otros sonidos. Letras anudadas por un fino cordel. Que fueron cobrando forma.
Lenta, lentamente. Hasta que se acercaron a tus oídos.
sábado, 23 de junio de 2018
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