martes, 9 de agosto de 2022

 La paz del domingo transita por la calle Quito. Gris y lluviosa mañana de invierno, regresando del Parque. La absoluta libertad se adhiere al cuerpo.  Transitar esa vía desolada pisando las huellas de vehículos fantasmas, no es algo que sucede cotidianamente. Cuadras y cuadras, no hay nada ni nadie. El silencio es casi absoluto. De pronto, una visión parece distorsionar, aún más, el tiempo y el espacio. Ante mi asombro, la existencia descansa en un gris sillón para intentar contemplarse a si misma. El viejo mueble, mojado y en compañía de un gran tacho de desperdicios, parece querer contar miles de sueños antes de emprender su viaje hacia lugares y situaciones desconocidas. Intento varias lecturas de la imagen. Ninguna termina de convencerme. Comienzo a mojarme; debería continuar el camino,  no puedo. Como un imán, el sillón parece rogarme que lo aleje de su actual compañero de ruta. Intento explicarle que es imposible que lo tiren dentro del gran recipiente de desperdicios; que, seguramente, alguien lo llevará. Es en vano, no sé en que lenguaje comunicarme. La ropa mojada me recuerda que la poesía del momento, tal vez sea hermosa, pero la realidad de una potencial gripe es mucho más concreta, real y peligrosa. En medio del cielo plateado y el negro del pavimento, sigo mi destino dominguero sobre el asfalto de Quito. Vaya uno a saber, cuál será el de ese antiguo y gastado asiento abandonado. 

 

IMG-20220605-WA0016 (1).jpg

domingo, 8 de mayo de 2022

 Sí al menos esos momentos con Thiago pudieran venir conmigo donde fuera, la angustia de su ausencia dejaría de asaltarme todos los días escondida en las sombras.

 Hay facetas, temas y situaciones en que nuestra forma de organizar la vida socio economica puede ocultar su peor cara. Campañas mundiales de solidaridad, la aceptacion discursiva del cuidado ecológico y la incorporacion de derechos para minorías y/o sectores de la población discriminados durante siglos  (por lo menos, en algunas regiones), son, además de avances reales logrados no sin genuinas luchas, elementos que se utilizan para maquillar la inequidad y explotación estructural del capitalismo. Pero, en todo lo que respecta a la vacuna contra esta nuevo virus, la miseria capitalista es imposible de disfrazar entre bambalinas. Son los intereses economicos de gobiernos y laboratorios los que impiden la racionalidad sanitaria a la hora de privilegiar la salud de la poblacion mundial. Como en otras tantas oportunidades, aquí se expresa sin velos la maxima: los intereses del Capital por sobre millones de vidas.

La permanencia de lo efímero en la conciencia, es una de las paradojas mas inservibles de la existencia.

 

 

Tengo ganas de desnudarte con la mirada. Pero no me atrevo a correr el riesgo de que tu incomodidad expulse mis deseos a rincones oscuros donde se marchiten de pena.

Mi vida. Casi nadie logró darme tanto amor, tantas alegrias por verme, abrazarme, jugar, estar juntos. Sin embargo, tal vez la injusticia de la vida logre separarnos. No se. Sería terrible y perverso. Pero puede ser. Mi conciencia esta tranquila: siempre te di todo mi amor. Solo te "debo" un helado de Fanta Naranja y una vuelta en autitos del Parque Centenario.  Toda otra cosa que no pude, no puedo darte, es producto de la maldad condensada en el ser humano.
Solo me consuelo con el autito naranja, el buzo bordo que todavia tiene tu olor y todo aquello que logro averiguar sobre tus cosas del Colegio.
Pero nada, nunca, puede ni podrá reemplazar esa sonriza de amor, de hijo, que me hizo saber de millones de alegrías y sentir, como nunca, papá.
Te extraño mucho, mi Thiagui.

 Lo robo de una hermosa canción. Pero no importa, la frase es hermosa y me hace viajar a tiempos de "record de amor". No en otra cosa, puedo pensar al leer y sentir:  "escapando una noche de un bostezo de sol, me pediste que te diera un beso".

El Templo permanece intacto. Ni Menem, ni el liberalismo cipayo de Macri y sus amigos, pudieron derribar sus viejos muros que resisten. Ni s...